5 opciones de tratamientos para la Hernia de Disco Cervical

La hernia de disco cervical ocurre cuando hay una compresión del disco intervertebral situado en la región del cuello, entre las vértebras C1 y C7. Dependiendo de la gravedad de las formas de tratamiento pueden variar desde el uso de medicamentos para el alivio del dolor, sesiones de fisioterapia, ejercicios o, en último caso, la realización de una cirugía en la columna.

No siempre la hernia de disco cervical tiene cura, especialmente cuando hay una gran degeneración del disco o de las vértebras afectadas, pero el tratamiento puede alcanzar resultados óptimos y la persona puede dejar de sentir el dolor con los tratamientos disponibles. En la mayor parte de las veces en el caso de hernia de disco protusa o extrusa no es necesario hacer cirugía. Vea los tipos y la clasificación de las hernias de disco.

Algunas opciones de tratamientos para la hernia de disco cervical son:

1. Tomar medicamentos

El médico puede recetar medicamentos analgésicos y anti-inflamatorios para combatir el dolor en el cuello y el dolor de cabeza que puede surgir debido a la hernia. Pomadas como Cataflan o Reumon Gel son buenas opciones para pasar cuando sientas dolor y son fáciles de encontrar en la farmacia y que pueden adquirirse sin receta médica.

Pero a pesar del alivio de los síntomas con el uso de los medicamentos, para realmente tratar la hernia de disco cervical se debe hacer fisioterapia para evitar que la hernia piore, y después la única opción de tratamiento es la cirugía de la columna.

2. Usar la compresa caliente

El uso de la bolsa de agua caliente en el cuello, de 3 a 4 veces al día, ayuda a aliviar el dolor y es ideal para hacer en casa, antes de hacer los estiramientos, porque permiten una mayor amplitud de movimientos.

3. Hacer fisioterapia

El tratamiento para la hernia cervical incluye sesiones diarias de fisioterapia donde pueden ser utilizados equipos que ayudan a combatir el dolor, mejorando los síntomas y el movimiento de la cabeza. También se indican los recursos que calientan la región del cuello, facilitando la realización de estiramientos y masajes que disminuyen la rigidez de los músculos.

Técnicas de terapia manual, mediante la manipulación vertebral y tracción cervical son excelentes opciones para aumentar el espacio entre las vértebras, la disminución de la compresión del disco vertebral.

4. Ejercicios

Los ejercicios de estiramiento son bienvenidos desde el inicio del tratamiento y pueden ser realizados también en casa, 2 o 3 veces al día, siempre que sentir que el cuello está ‘atrapado’ y hay dificultad de realizar movimientos. Los ejercicios pueden ser:

Los ejercicios de Pilates clínico que siempre son guiados por un fisioterapeuta son excelentes para el tratamiento, en donde ya no existe inflamación y el dolor y permite que la postura quede mejor, así como la posición de la cabeza y de los hombros, que mejoran los síntomas y evitan que la hernia de disco empeoren.

5. Cirugía

La cirugía para la hernia cervical está indicada cuando el paciente siente muchos dolores que no cesan incluso con la toma de ati-inflamatorios y varias sesiones de fisioterapia. Ella es delicada y no significa la curación de la enfermedad, pero puede disminuir los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

Echa un vistazo a estos y otros consejos en el siguiente vídeo:

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