5 principales causas de la pérdida de la visión y cómo evitar

La pérdida de la visión puede ser, en la mayoría de las veces, se evita esto porque las situaciones que conducen a la pérdida progresiva de la visión son fácilmente controladas por medio del cambio de los hábitos alimentarios, el uso de gafas de sol y exámenes oftalmológicos de rutina, que pueden identificar cualquier problema ocular todavía en la fase inicial, pudiendo ser tratado y la visión de la virgen.

La retinopatía diabética y la degeneración macular relacionada con la edad, por ejemplo, pueden evitarse fácilmente por medio del control de la glucemia y del uso de gafas de sol, respectivamente. Además, se recomienda que se realicen consultas periódicas al oftalmólogo, especialmente si existen antecedentes en la familia de pérdida de visión, sobre todo cuando hay un historial de glaucoma y cataratas.

Las principales causas de pérdida de la visión son:

1. Cataratas

La catarata es caracterizada por el envejecimiento del cristalino del ojo, lo que resulta en una visión borrosa, aumento de la sensibilidad a la luz y la pérdida progresiva de la visión y puede ocurrir a lo largo de la vida o inmediatamente al nacimiento. La catarata puede surgir debido a diversas situaciones, como por ejemplo el uso de medicamentos corticoides, golpes en el ojo o en la cabeza, infecciones oculares y el envejecimiento.

A pesar de poder llevar a la pérdida de la visión, la catarata es completamente reversible por medio de la cirugía, en la que el cristalino del ojo se sustituye por una lente ocular. La realización de la cirugía no depende de la edad de la persona, sino del grado de compromiso de la visión. Descubre cómo se realiza la cirugía para cataratas y como es el post operatorio.

Cómo evitar: La catarata es una enfermedad difícil de evitar, porque el niño ya puede nacer con cambios en el cristalino del ojo. Sin embargo, es importante acudir al oftalmólogo para que se realicen exámenes que puedan identificar cualquier problema de visión, sobre todo cuando hay síntomas de infección ocular o si la persona tiene diabetes, miopía, hipotiroidismo o el uso excesivo de medicamentos, por ejemplo.

2. La degeneración macular

La degeneración macular relacionada con la edad, también conocida como degeneración de la retina, es una enfermedad caracterizada por lesiones y el desgaste de la retina, resultando en la pérdida gradual de la capacidad de ver los objetos con claridad y la aparición de una zona oscura en el centro de la visión. Esta enfermedad normalmente está relacionada con la edad, siendo más común a partir de los 50 años, pero también puede ocurrir en personas que tienen historial en la familia, tienen deficiencias nutricionales, a menudo están expuestas a la luz ultravioleta o tienen hipertensión, por ejemplo.

Cómo evitar: Para prevenir la degeneración de la retina, es importante tener hábitos alimenticios saludables, evitar fumar y usar gafas de sol para proteger de los rayos ultravioletas, además de ir de forma regular al oftalmólogo en caso de que tenga síntomas o el historial en la familia.

En algunos casos, de acuerdo con el grado de evolución de la enfermedad, el médico puede indicar el tratamiento con láser, medicamentos orales o intraoculares, como Ranibizumabe o Aflibercept, por ejemplo. Conozca más detalles del tratamiento para la degeneración macular relacionada con la edad.

3. Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad crónica que puede llevar a la pérdida progresiva de la visión debido a la muerte de las células del nervio óptico. El glaucoma es una enfermedad silenciosa, por eso es importante prestar atención a la aparición de algunos síntomas, especialmente si existen antecedentes de glaucoma en la familia, como la disminución del campo de visión, dolor en el ojo, visión nublada o borrosa, dolor de cabeza fuerte, náuseas y vómitos.

Cómo evitar: a Pesar de no tener cura, la pérdida de la visión en función del glaucoma puede ser evitada por medio de la medición de la presión ocular en los exámenes oftalmológicos de rutina. Normalmente cuando se comprueba que la presión en el ojo está alta, es necesaria la realización de una serie de exámenes oculares que permitan hacer el diagnóstico de la enfermedad, y, así, evitar la progresión. Vea cuáles son los exámenes que identifican el glaucoma.

El tratamiento para el glaucoma debe ser recomendado por el médico de acuerdo con el grado de compromiso ocular, pudiendo ser recomendado el uso de colirios, medicamentos, tratamiento con láser o cirugía, que es indicada sólo cuando las otras opciones de tratamiento no tienen el efecto deseado.

4. Retinopatía diabética

La retinopatía diabética es una consecuencia de los altos niveles de glucosa en la sangre, siendo más común en personas con diabetes del tipo 1, y que no realizan el control adecuado de la diabetes. El exceso de azúcar en la sangre puede resultar en lesiones progresivas en la retina y los vasos sanguíneos que riegan los ojos, lo que resulta en la visión borrosa, la presencia de manchas oscuras en la visión y pérdida progresiva de la visión.

La retinopatía diabética puede ser clasificada de acuerdo con la extensión de la lesión en el ojo, siendo la forma más grave llamada de retinopatía diabética a la administración, que se caracteriza por el surgimiento y la ruptura de vasos más frágiles en los ojos, habiendo hemorragias, desprendimiento de retina y ceguera.

Cómo evitar: La retinopatía diabética puede ser evitada a partir del control de la glucosa en sangre que debe ser realizada por los pacientes diabéticos de acuerdo con la orientación de endocrinología. Además, es importante que las personas diabéticas hagan los exámenes anuales para que pueda ser identificada cualquier alteración ocular de forma precoz, pudiendo ser revocada.

En el caso de la retinopatía diabética a la administración, el oftalmólogo puede recomendar la realización de procedimientos quirúrgicos para eliminar los nuevos vasos formados en el ojo o detener el sangrado, por ejemplo. Sin embargo, es necesario que la persona siga las directrices de endocrinología para el control de la diabetes.

5. Desprendimiento de la retina

El desprendimiento de retina, que se caracteriza cuando la retina no se encuentra en su posición correcta, es una situación que necesita ser tratada de forma inmediata para que no se produzca la pérdida completa de la visión. Esta situación puede ocurrir debido a un golpe muy fuerte en el ojo o la cabeza, o debido a enfermedades o procesos inflamatorios, haciendo que la parte de la retina no haya suministro suficiente de sangre y oxígeno, lo que puede resultar en la muerte del tejido ocular y, por lo tanto, la ceguera.

El desprendimiento de retina es más frecuente en personas mayores de 50 años o que sufrieron golpes en la cabeza muy fuerte y puede ser percibido por medio de la aparición de pequeñas manchas oscuras en el campo de visión, destellos de luz que aparecen de forma repentina, molestias en el ojo y visión borrosa, por ejemplo.

Cómo evitar: Para evitar el desprendimiento de retina, se recomienda que las personas mayores de 50 años o que han sufrido algún tipo de accidente o tienen diabetes, por ejemplo, realizar los exámenes de forma regular para que el médico pueda verificar si la retina se encuentra en la posición correcta.

En Caso de que sea percibida modificación de la posición, es necesaria la realización de la cirugía para solucionar este problema y evitar la ceguera. La cirugía es la única forma de tratamiento para el desprendimiento de retina y el tipo de cirugía depende de la gravedad de la situación, pudiendo ser realizada con láser, criopexia o inyección de aire o gas en el ojo. Sepa cuál es la indicación para cada tipo de cirugía.

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