6 actividades para mejorar la concentración del niño

Juegos de memoria, rompecabezas, juego de los errores y el ajedrez son las opciones de actividades que pueden mejorar la capacidad de concentración y atención de los niños. La mayoría de los niños normalmente, en alguna etapa de su desarrollo, puede presentar dificultad para concentrarse en determinadas actividades, lo que puede incluso interferir en su desarrollo en la escuela. Así, es importante estimular la concentración del niño desde una edad temprana por medio de bromas, por ejemplo.

La falta de atención puede ocurrir principalmente cuando el niño se encuentra cansada o estuvo mucho tiempo delante de la televisión o la computadora, siendo expuestas a diversos estímulos. Así, más allá de las bromas, es importante que el niño tenga las horas de sueño adecuadas para su edad, así como tener una alimentación equilibrada y no tener tantas distracciones en casa.

1. Rompecabezas

Los puzzles estimulan al niño a buscar soluciones lógicas y a buscar detalles que puedan complementar las piezas. Así, el niño tiene que prestar atención en los pequeños detalles presentes en cada pieza para que pueda formar el rompecabezas.

2. Laberintos y la liga-puntos

El juego de los laberintos estimula al niño a buscar una salida de manera lógica, estimulando no sólo el pensamiento, sino también la concentración. Los juegos de liga-puntos también estimulan la concentración de la misma manera, ya que es necesario que el niño tenga el foco para que pueda conectar los puntos correctamente y, así, formar la imagen.

Hay un método conocido como método de Guillour, que tiene como objetivo estimular la realización de actividades con líneas y trazos en el que el niño hace de la actividad buscando la imagen de un espejo, esto hace que el niño tenga que tener más concentración para llevar a cabo la actividad, además de estimular la inteligencia espacial.

3. El juego de los errores

Los juegos de los errores hacen que el niño preste atención en dos o más imágenes y la búsqueda de diferencias, esto hace que el niño tenga un enfoque más y más concentración. Es interesante que el juego sea hecho por lo menos 2 veces por día para que la atención y la concentración en los detalles y diferencias sea estimulado de forma más eficaz.

4. Juegos de memoria

Los juegos de memoria son ideales para estimular la concentración del niño, ya que es necesario que el niño esté atento a las imágenes para que sepa dónde están las imágenes, números o colores iguales.

Este juego es interesante, ya que además de estimular la atención y concentración del niño, permite que el niño desarrolle habilidades sociales cuando el juego se desarrolla entre dos o más niños.

5. Broma de ordenar las cosas

Este tipo de broma es interesante porque hace que el niño tenga que prestar atención a la orden para que luego reproduce. Esta broma puede ser hecha mezclando objetos y después estimulando al niño a colocar en el orden original.

Además, se puede hacer la broma del “Fui a la luna y me…”, en el que el niño debe decir un objeto y cada vez que hablar “Fui a la luna” decir el objeto que ya había dicho y algún otro. Por ejemplo: “Fui a la luna y me tomó una pelota”, luego se debe decir “Fui a la luna y me tomó una pelota y un coche”, y así sucesivamente. Esto estimula la memoria del niño y hace que preste atención a lo que ya fue dicho.

6. Ajedrez

El juego de ajedrez requiere de mucho razonamiento y concentración, siendo, por tanto, una opción de actividad para aumentar la atención del niño. Además, el ajedrez promueve el desarrollo cerebral y la memoria, estimula la creatividad y la capacidad de resolver problemas.

Enseñar a los niños a prestar atención a lo que los padres dicen no siempre es una tarea fácil, pero existen algunas estrategias que pueden ayudar, como:

  • Sentarse en un lugar tranquilo con el niño, frente a ella;
  • Hablar tranquilamente para el niño y mirando a los ojos;
  • Decir a un niño lo que quiere que haga en pocas palabras y de forma sencilla, como por ejemplo “No golpee la puerta” en vez de “No golpee la puerta porque se puede estropear y los vecinos se quejan del ruido”;
  • Dar órdenes específicas, por ejemplo: “No corra dentro de casa” en vez de decir “No hagas esto”, cuando a venir a correr;
  • Mostrar al niño que la consecuencia de no cumplir la orden, se haya impuesto un “castigo”, este debe ser de corta duración y posible de cumplir – “si sigues a correr, va a estar sentado durante 5 minutos, sin hablar con nadie”. No se debe prometer a los niños y no cumplir, aunque sea un “castigo”;
  • Alabar al niño siempre que ella cumplir con alguna orden.

De acuerdo con la edad del niño, los padres deben adaptar las órdenes que quieren que el niño cumpla.

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